Por Julio Andújar Scheker y Francisco Ramírez
Cada año distintas organizaciones, nacionales e internacionales, así como analistas y economistas de instituciones privadas hacen públicas sus proyecciones sobre el crecimiento de la economía.
Es común en estos ejercicios observar un mayor optimismo en las previsiones de los organismos internacionales que en las proyecciones domésticas, algunas de las cuales tienen como hábito o costumbre, sin mayor sustentación técnica o basado en apreciaciones, presentar escenarios marcadamente pesimistas.
El episodio más reciente de estas opiniones encontradas se observó a raíz de la publicación del Banco Mundial de sus Perspectivas Económicas Globales, un documento elaborado por expertos de alto nivel prevén un crecimiento de 4.5 % para la economía dominicana.
El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) reconoce la importancia del análisis plural y el debate técnico sobre el desempeño y las perspectivas de la economía, los cuales entiende contribuyen a enriquecer la discusión pública y a fortalecer la toma de decisiones informadas de los agentes económicos.
En ese contexto, la institución considera oportuno hacer una reflexión sobre sus propias proyecciones de crecimiento y los elementos que la sustentan para un año 2026 que sigue enfrentando un escenario altamente complejo vinculado principalmente a la incertidumbre internacional, la geopolítica y la ocurrencia de fenómenos climáticos extremos.
Como es tradición, el BCRD sustenta sus proyecciones en un sistema de pronósticos compuesto por distintos modelos que toman en cuenta diversos factores, destacándose un análisis integral que incorpora la información más reciente sobre la evolución de la actividad productiva, la demanda interna y externa, las condiciones financieras y el entorno internacional.
Consciente de la relevancia de este pronóstico para el proceso de toma de decisiones de hogares y empresas, desde la Asesoría de la Gobernación se presenta a la opinión pública un análisis detallado sobre tan importante tema.
La visión del BCRD y las instituciones internacionales sobre el crecimiento de 2026
El escenario base de pronóstico del Banco Central plantea un crecimiento que se ubicaría en torno a 4.0 % para 2026 por un incremento en la demanda interna sustentado en una inversión pública creciente y en la transmisión continua de las medidas monetarias adoptadas el pasado año.
Adicionalmente, República Dominicana se beneficiará de términos de intercambio más favorables, caracterizados por altos precios del oro y precios del petróleo relativamente bajos. Este escenario es consistente con una recuperación gradual de la economía mundial, en un entorno de mayor liquidez y de reducción de las tensiones comerciales.
La materialización de esta proyección depende en gran medida de cómo evolucione la geopolítica y la incertidumbre que ha afectado a los mercados internacionales durante el último año.
Llama la atención que las proyecciones de organismos internacionales como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las realizadas por especialistas privados como Consensus Forecast y Focus Economicsse encuentren en la misma dirección que las previsiones del Banco Central e incluso en algunos casos presentan un mayor optimismo.
En efecto, tanto el Banco Mundial como el FMI proyectan un crecimiento de 4.5 % para República Dominicana, mientras Consensus Forecast y Focus Economics prevén una expansión de 4.1 % (gráfico 1). Asimismo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presenta un escenario de crecimiento de 3.6 %, tasa por debajo de la proyección central de la institución emisora.
Las proyecciones del crecimiento en el tiempo: Visiones de corto y largo plazo
Al analizar el crecimiento de una economía como la dominicana es importante tener en cuenta la diferencia entre el enfoque de corto plazo y el de largo plazo.
En el corto plazo, el ritmo de crecimiento de la economía dominicana ha estado influido por la alta incertidumbre internacional, por condiciones financieras restrictivas en los mercados globales y por una moderación de la inversión en sectores relacionados con la demanda interna como la construcción y la manufactura.
Más recientemente, el impacto de la tormenta Melissa, principalmente en el sector agrícola, tuvo también efectos importantes en el dinamismo de la economía y en la inflación.
No obstante, conforme continúe el proceso de normalización de las condiciones monetarias y se dinamice la inversión pública es plausible esperar una recuperación progresiva de la actividad productiva que permita alcanzar las previsiones de la entidad emisora.
Al realizar sus proyecciones de corto plazo, el BCRD se basa en supuestos prudentes y realistas sobre la economía internacional, la evolución del gasto público, la inversión y la demanda privada.
Es este el análisis que permite plantear como escenario central una recuperación del producto que aceleraría su crecimiento de 2.1 % en 2025 a un nivel cercano al 4.0 % en 2026 (gráfica 2), lo que permitiría al país mostrar una vez más su reconocida resiliencia frente a choques adversos.
En el análisis de largo plazo, por otro lado, debe primar el comportamiento de los principales determinantes de la función de producción, los cuales son impactados por reformas estructurales y factores institucionales, entre otros.
En esa línea, un punto a favor de República Dominicana es el reconocimiento generalizado de que su economía cuenta con sólidos fundamentos, reflejados en la estabilidad del sistema financiero, en posiciones externas y fiscales manejables, en un marco de política monetaria creíble y en expectativas de inflación adecuadamente ancladas.
Se ha señalado también que nuevas reformas estructurales son fundamentales para elevar el crecimiento potencial en el mediano y largo plazo, lo cual no deja de ser cierto. Pero se debe tener en cuenta que el diseño y ejecución de estos ajustes estructurales toma más tiempo y requiere del apropiado consenso entre los sectores público y privado, tal y como se viene trabajando en el llamado programa META 2036.
Aunque es natural que existan diferencias entre las proyecciones elaboradas por diversas instituciones, por analistas y economistas privados, ya que responden a distintas metodologías, supuestos y al momento en que se estima la proyección, es preciso señalar que, en el caso del BCRD, las estimaciones las realiza un equipo técnico de primerísima calidad y de alta formación que cuenta con un sistema de pronósticos reconocido en diversos foros internacionales.
Dicho sistema, diseñado para actualizarse de manera continua conforme se dispone de nueva información, constituye un insumo clave en la toma de decisiones de empresas y hogares.
Tomando en cuenta los intereses de los agentes económicos y el público en general, el Banco Central de la República Dominicana se compromete a continuar informando oportunamente sobre la evolución y las perspectivas de la actividad económica, así como sobre las decisiones de política monetaria siempre en cumplimiento de su mandato de estabilidad de precios, contribuyendo así al fortalecimiento macroeconómico en el país.
Doctor en Economía y asesor económico de la Gobernación del BCRD. Economista con maestria en la Pontificia universidad católica de Chile y consultor economico de la Oficina de la Asesoria de la Gobernaciona BCRD.
