SANTO DOMINGO, RD.- Promover y proteger la salud mental desde las primeras etapas de la vida es fundamental para el bienestar presente y el desarrollo integral de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, señala Aldeas Infantiles SOS República Dominicana.
La organización destaca la importancia de integrar este enfoque de forma continua en el cuidado, la educación y la protección, mediante acciones de promoción del bienestar, prevención y acceso oportuno a apoyo y atención según las necesidades de cada persona.
Según el Informe Básico de la ENHOGAR-MICS 2025, el 4.6 % de los niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años presenta dificultades en el dominio relacionado con mostrarse muy ansioso, nervioso o preocupado. Este indicador de funcionamiento infantil no equivale a un diagnóstico clínico, pero destaca la importancia de prestar atención a sus necesidades de apoyo y bienestar emocional.
Una respuesta integral debe combinar la promoción del bienestar, la prevención, la identificación temprana de necesidades y el acceso oportuno a apoyo psicosocial y atención especializada cuando se requiera, respetando los derechos y la dignidad de cada niño, niña y adolescente.
La salud mental está influida por factores personales, familiares y sociales. Promoverla requiere fortalecer vínculos afectivos seguros, prevenir la violencia y la discriminación, apoyar a las familias y garantizar el acceso oportuno a servicios de calidad.
De acuerdo con su edad y etapa de desarrollo, reconocer y expresar emociones, fortalecer la autoestima, desarrollar empatía, resolver conflictos y buscar apoyo contribuye al bienestar. En la infancia, el juego y las relaciones seguras son fundamentales; en la adolescencia y la juventud, estas capacidades también favorecen la toma de decisiones y la construcción de proyectos de vida.
En Aldeas Infantiles SOS República Dominicana, el enfoque de Salud Mental y Apoyo Psicosocial (SMAPS) forma parte de la gestión organizacional y contempla el fortalecimiento de las capacidades de niños, niñas, adolescentes, jóvenes, familias, personas cuidadoras y colaboradores, con el propósito de promover el bienestar, los vínculos afectivos, el desarrollo integral y los entornos seguros y protectores.
La protección de la salud mental requiere la articulación entre las familias, las comunidades y los sistemas de salud, educación y protección, con responsabilidades diferenciadas. Las organizaciones sociales y sus aliados pueden contribuir al fortalecimiento de estos apoyos.
Cuidar la salud mental de niños, niñas y adolescentes es proteger su bienestar presente y favorecer su desarrollo. Implica escucharles, reconocer sus necesidades, fortalecer sus vínculos y facilitar los apoyos que requieran para crecer en entornos seguros y protectores.
