SANTO DOMINGO, RD.– El economista Haivanjoe Ng Cortiñas, titular de la Secretaría de Asuntos Económicos (SAE) de Fuerza del Pueblo, afirmó que el Proyecto de Presupuesto General del Estado (PGE) 2027 es un presupuesto de mayor endeudamiento, mayor costo financiero y menor calidad del gasto, que no modifica la estructura que ha venido limitando el impacto de las finanzas públicas sobre el bienestar de los hogares.
Al presentar el análisis de la SAE, titulado «Seis veces NO: un presupuesto que se endeuda para todo, menos para la gente”, Ng Cortiñas sostuvo que el problema del proyecto no es solamente cuánto gasta el Gobierno, sino en qué gasta, cómo financia ese gasto y cuánto de esos recursos llega realmente a la población.
De cada RD$100 de deuda, solo RD$19 van a proyectos
El economista presentó como el dato central del estudio que, de cada RD$100 que el propio Gobierno identifica en el presupuesto como financiados con bonos y préstamos, RD$81 se destinan a intereses, subsidios y obligaciones del Tesoro, y apenas RD$19 a proyectos y programas de los ministerios.
De los RD$398,228 millones de partidas financiadas con crédito interno y externo, RD$228,579 millones corresponden a intereses y comisiones de la deuda, RD$95,000 millones a subsidios y obligaciones del Tesoro y solo RD$74,649 millones a proyectos y programas ministeriales.
Más deuda y más presión sobre los ingresos
Ng Cortiñas advirtió que la deuda del Sector Público No Financiero sube de 46.2% a 46.8% del PIB y que los intereses pasan de 22.5% a 23.3% de los ingresos del Gobierno Central. Los intereses, por sí solos (RD$351,327 millones), equivalen al 96% de todo el presupuesto del Ministerio de Educación. El servicio de la deuda, en base comparable, sube de cerca de 29.5% a 30.6% de los ingresos, y las propias proyecciones oficiales lo llevan a 45.3% en 2029.
Además, dos artículos del proyecto permiten ampliar el gasto sin volver al Congreso: el 69, que abre líneas de crédito por RD$30,000 millones a las distribuidoras eléctricas cuyos saldos puede asumir Hacienda, y el 44, que autoriza hasta 0.5% del PIB por decreto para calamidades. Juntos podrían llevar el déficit de 3.4% a cerca de 4.2% del PIB, una forma de esconder cifras.
El Gobierno tampoco cumple en 2027 su propia regla fiscal. La Ley 35-24 limita el crecimiento del gasto primario (el gasto sin intereses) a la inflación esperada más 3 puntos, es decir, a 7.5%. Sin embargo, el gasto primario propuesto crece 9.9% frente al presupuesto reformulado de 2026 y 14.5% frente al inicial, otra manera de encubrir datos. El propio Informe Explicativo solo afirma cumplir la regla de 2028 a 2030, con lo que excluye el año 2027.
