• Mar. May 5th, 2026

Cuentas Claras Digital

Un espacio diferente

A sesenta y nueva años de explotacion minera en Cotui, esta más pobre que haiti

May 4, 2026

Por David R. Lorenzo

La pobre provincia de Sánchez Ramírez, conocida más por el nombre de su municipio cabecera de Cotuí, comenzó su calvario minero en el 1967, cuando el presidente Joaquín Balaguer le otorgó a la empresa Rosario Dominicana, subsidiaria de la transnacional norteamericana, Rosario Mining Company, una concesión para explotar el oro en esa provincia, con la esperanza de que llegará la prosperidad y la abundancia a esa demarcación y se llenaran de dólares las arcas del Estado, pero, ninguna de las dos ocurrió.

En el 1979, El gobierno dominicano, encabezado por el presidente Antonio Guzmán Fernández, decidió comprar el 54% de las acciones de la Rosario Mining Company, negociación que involucró una suma de US$ 70 millones de dólares, con lo que se esperaba mayor riqueza para el país, principalmente para Cotuí, pero nada.

Esta empresa operó en manos del Estado dominicano hasta 1995, cuando ya se había agotado todo el material oxidado en Pueblo Viejo, dejando a Cotuí, desforestada e igualmente pobre.

Por desgracia, luego en el 2006 se instaló la Barrick Gold, una empresa canadiense, que está entre las más grandes del mundo, con la intención de extraer el oro y la plata que no pudo sacar la Rosario Dominicana.

Desde esa fecha, sigue extrayendo oro, plata y no sé qué otra cosa. Qué beneficios han dejado esas dos empresas, no lo sé bien, pero, lo que sí se, es que cada vez que voy a Cotuí, veo que ni siquiera posee una buena carretera principal, la misma no tiene luces por lo que de noche es todo una penumbra y es un peligro para los transeúntes. Ni siguiera la provincia tiene una entrada elegante.

Veo algo de avance, porque por supuesto, algo bueno tiene que tener, pero lo que más se nota es la pobreza por todas partes, cuando se suponía que esa provincia debió ser más moderna que Suiza, con rascacielos, trenes, autopistas, empresas transnacionales y donde los pobres debían haber sido exterminados por el oro, y convertidos en millonarios. Veo también deforestación y aguas verdes totalmente contaminadas en sus presas. No sé cómo los cotuisanos están vivos, pero, quizás sea para algún fin.

Lo grande del caso que Sánchez Ramírez, se le conoce como la provincia «donde cantan las guineas». En una ocasión pregunté dónde estaban las guineas, y me dijeron que ni eso existe, que se las comieron.

La verdad es que, a sesenta y nueve años de explotación minera en Cotuí, ahora está más pobre que Haití.

Ahora el drama se quiere trasladar a la Provincia de San Juan, pero sus habitantes sabiamente gritan, «no queremos aquí, lo que pasó en Cotuí».

Por ...