SANTO DOMINGO, RD.- El presidente Luis Abinader concedió una condecoración póstuma al periodista Orlando Martínez Howley, al otorgarle la Orden del Mérito Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Caballero, al cumplirse 51 años de su asesinato, en reconocimiento a su trayectoria y a su firme compromiso con la verdad, la justicia y la libertad de expresión.
El reconocimiento fue recibido por Sergio Martínez Howley en un acto en el que estuvo acompañado de otros familiares. La disposición fue emitida mediante el Decreto no. 161-26, leído por el Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo, Jorge Subero Isa.
Durante su intervención, el presidente Abinader afirmó que el homenaje trasciende un acto protocolario, al destacar que la figura de Orlando Martínez representa una conciencia crítica en una etapa marcada por restricciones a la libre expresión.
Al referirse a la condecoración, el gobernante señaló que el Estado dominicano salda una deuda histórica al otorgar la más alta distinción nacional a quien defendió la libertad con valentía.
“Con esta condecoración, la República Dominicana honra no solo al periodista, sino al ciudadano valiente, al hombre íntegro, al dominicano que defendió la libertad incluso cuando hacerlo implicaba el mayor de los riesgos», manifestó.
Dijo que el mejor homenaje que se puede rendir a Orlando Martínez no es solo recordarlo, es garantizar que nunca más en la República Dominicana un periodista tenga que pagar con su vida por decir lo que piensa.
«Es asegurar que la libertad de expresión no sea una concesión, sino un derecho pleno, protegido y ejercido sin miedo.
Es consolidar un país donde la crítica no sea perseguida, sino valorada. Donde el disenso no sea castigado, sino entendido como parte esencial de la democracia», expresó Abinader.
El presidente Abinader destacó que, desde espacios influyentes como la revista Ahora y su columna Microscopio en el periódico El Nacional, Martínez desarrolló una labor periodística caracterizada por el rigor, la ética y el compromiso con la verdad, orientada a fortalecer la conciencia ciudadana.
En ese sentido, valoró su firmeza en momentos en que la libertad de expresión enfrentaba limitaciones, señalando que nombró lo que otros evitaban y denunció lo que muchos preferían callar, aun conociendo los riesgos que implicaba.
“Hace apenas unos momentos hemos escuchado la vida de Orlando Martínez. Y al hacerlo, no solo hemos recordado a un periodista. Hemos recordado una época. Hemos recordado un país que luchaba por encontrarse a sí mismo.
Y hemos recordado, sobre todo, el valor de una voz que decidió no callar”, expresó el jefe de Estado, al resaltar que el comunicador fue una de las voces más lúcidas de su generación y un referente de integridad en el ejercicio del periodismo.
El mandatario recordó que el asesinato del periodista, ocurrido el 17 de marzo de 1975, constituyó no solo un crimen individual, sino un atentado contra la libertad y una herida en la conciencia nacional.
No obstante, afirmó que su legado permanece vigente, como símbolo de dignidad, responsabilidad pública y defensa de los valores democráticos.
“Por eso, a más de cinco décadas de aquel crimen, su nombre sigue convocando respeto, reflexión y compromiso con los valores democráticos.
Su legado permanece vivo como referencia de integridad, responsabilidad pública y firmeza moral”, expresó Abinader.
El mandatario extendió un mensaje de solidaridad a los familiares del periodista, destacando que su dolor se ha transformado en memoria y su memoria en legado nacional.
De igual forma, exhortó a la sociedad dominicana a asumir este reconocimiento como un compromiso colectivo con la defensa de la libertad, la dignidad y la democracia. “Hoy, Orlando Martínez no es solo un recuerdo.
Es una conciencia viva en nuestra historia.Y con esta Orden Duarte, Sánchez y Mella, la República le dice con claridad: su voz no fue en vano”, enfatizó.
Un acto de justicia histórica largamente esperado por la sociedad dominicana
De su lado el presidente del Consejo Directivo del Indotel, Guido Gómez Mazara, afirmó que la condecoración póstuma otorgada al periodista Orlando Martínez Howley, representa un acto de justicia histórica largamente esperado por la sociedad dominicana.
Durante su intervención, Gómez Mazara sostuvo que Martínez simboliza una generación de comunicadores comprometidos con causas, más que con intereses, y cuyo sacrificio contribuyó a fortalecer el camino hacia la democracia en el país. Resaltó que el ejercicio del periodismo en la época en que vivió Martínez estuvo marcado por la intolerancia y las limitaciones a la libre expresión, contexto en el que su voz se convirtió en referente de dignidad, valentía y compromiso cívico.
Asimismo, resaltó que los avances democráticos actuales han sido posibles gracias al sacrificio de figuras como Orlando Martínez, al tiempo que valoró la decisión del presidente Luis Abinader de reconocer su legado mediante la Orden Duarte, Sánchez y Mella.
Su pluma se convirtió en un símbolo de resistencia
Orlando Martínez Howley nació el 23 de septiembre de 1944 en Las Matas de Farfán, provincia San Juan.
Estudió en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y se convirtió en una de las voces más incisivas del periodismo dominicano como director de la revista ¡Ahora! y columnista comprometido con la denuncia de los abusos del régimen balaguerista.
Militante del Partido Comunista Dominicano, Martínez utilizó su pluma como trinchera contra la corrupción, la entrega de recursos naturales a transnacionales mineras y la represión política. Sus investigaciones y columnas lo convirtieron en un blanco del aparato represivo del Estado.
El 17 de marzo de 1975, fue asesinado en Santo Domingo en un crimen que quedó impune durante un cuarto de siglo. Orlando Martínez es recordado como un símbolo del periodismo comprometido con la verdad.
Su nombre representa la valentía de quienes ejercen la comunicación con sentido ético, aun en contextos adversos.
